Argentoratum
Colaboradores: Sol Rezza, Lucio Shubrin, Juan Agustín Carpinello, Federico Ragessi y Juan Rey
Navegar el río más contaminado de Argentina constituyó una experiencia inmersiva y transformadora que marcó el proceso de la obra en cada instancia de encuentro. Con diferentes dispositivos de registro de imagen y sonido, capturamos el perfil de esa costa ensamblada, producto de un largo proceso de relleno sanitario.
Buscamos encontrar la belleza en este paisaje autodestructivo, no para romantizar la ruina ecológica sino para sensibilizarnos aún más. Producimos una escultura en madera de gran tamaño, intentando representar los estratos de basura en piezas encastrables. Nuestra obra tiene cuerpo y tiene voz: su canto testimonial de daño profundo, la impotencia, y al mismo tiempo la resiliencia del vínculo interespecie. También hace referencia a una precariedad situada dentro de un sistema económico que nos mantiene en ruina.
Llegamos al título de Argentoratum, cuya raíz céltica nos hace pensar en el color y el brillo argénteo (mineral plateado) de un curso de agua, mientras que “-rate” designa una elevación de terreno o fortificación. Es un título todopoderoso que nos conecta con otros tiempos y otros espacios del planeta, mientras nos advierte que la materialidad que nos sostiene sigue siendo geológicamente la misma.